La vida es demasiado corta para no saber apreciar el arte.
Raíces
Biodiversidad
Todo crece a más de 1000 metros sobre el nivel del mar, en un paisaje único junto a la majestuosa Sierra Nevada, en 4 hectáreas. En terrenos de arcilla natural donde se esconde nuestra bodega-cueva.
Nuestro viñedo vive en un terroir singular, donde el suelo es nutrido por acuíferos subterráneos, regalando vida a la tierra. Y con temperaturas extremas que marcan el ritmo: inviernos que bajan bajo cero y veranos que superan los 40ºC, con contrastes térmicos de hasta veinte grados, un regalo para la vid que fortalece su madurez y acidez.
Cultivamos con respeto, sin químicos, cuidando cada parra con paciencia y dedicación. Aquí, cada uva lleva el alma de un terruño vivo, con la esencia pura que la naturaleza nos ofrece.
Cada botella, una historia
Más de ocho vinos diferentes nacen de diez variedades de uva. Desde la recuperada Torrontés, variedad autóctona de Granada, hasta la resistente Cinsault, uva foránea que ha encontrado en nuestro suelo su lugar.
Tenemos la certeza de que un gran vino se crea en la viña, por eso dedicamos mucho tiempo y atención a la selección de racimos, para apostar sin duda por la calidad de las uvas, traducida en vinos con un carácter único.
Nuestra elaboración es un proceso de prueba y error, sin modificaciones, inquietud y perseverancia, que da como resultado una gama tan diversa como vinos monovarietales, maceración carbónica, e incluso ediciones limitadas dedicadas a miembros de la familia, que reflejan la esencia y alma de Bodega Toral.
Esto es solo el comienzo… ¡Aún nos queda mucho por brindar juntos!
Serendipity
A veces, la vida te sorprende con algo mucho mejor de lo que andabas buscando.
Tuvimos una serendipia con la uva Torrontés, autóctona de Granada, casi olvidada desde que la filoxera arrasó los viñedos en 1870.
Luna de abril
Cada mes de abril, cuando el cielo se despeja y la luna cambia, la última helada amenaza los brotes jóvenes de nuestros viñedos.
Conversando con antiguos agricultores de la zona fue como descubrimos el secreto: una poda tardía, que retrasa la brotación y protege la vida.
La Pastorcilla
La Pastorcilla es el apodo con el que todos conocían a la abuela de Pablo, madre de Pepe, y la protagonista de nuestra etiqueta, donde aparece recolectando uva… con 96 años.
Esta etiqueta nace para rendir homenaje a los abuelos, a quienes con amor y sabiduría nos enseñaron a mirar la tierra de otra manera. Ellos son nuestras raíces.
Atrapasueños
Atrapado en los sueños, libre en el viñedo.
Este vino toma su nombre del atrapasueños que adorna su etiqueta. Como su simbolismo sugiere, atrapa lo malo y deja fluir lo bueno… como esos días en los que soltamos el control para simplemente vivir.
Toral
Nuestro vino más clásico, el que lo empezó todo lleva el nombre de la bodega y el apellido de la familia de Pepe, como un homenaje al origen, a esa primera decisión que lo cambió todo.
Fue con él que comenzamos esta aventura.
Abuelolito
Tanto amor y emoción sentía Pablo por su abuelo Manuel Gómez, que pronto dejó de ser solo “el abuelo” para convertirse en el Abuelolito. Una gran persona, incansable y generosa, que dedicó su vida a la familia y a cuidar con devoción todo lo que la naturaleza le ofrecía.
Nos enseñó el respeto profundo por la vida: recogía aves heridas del bosque (en su mayoría rapaces como el búho real) y las cuidaba con paciencia y ternura, hasta que podían volver a volar libres.
De Mama
Por ella, por Susi, madre de Pablo.
De quien hemos aprendido la valentía, la fortaleza, y el coraje de volver a levantarnos una y otra vez. Por ella, que cada cumpleaños le sobran las tartas, los bizcochos y los dulces… pero nunca puede faltar su vino especial.
Guiño Dulce
Un homenaje dulce a la maravillosa Moscatel andaluza, pero desde nuestro enfoque más personal. Un guiño a lo inesperado.
Experiencias
A mil metros en la falda de Sierra Nevada superando sus gélidos inviernos y el tórrido verano del sur. A más de mil metros, 10 variedades de uvas y 8 vinos únicos.
Somos Pablo y Noelia, ambos ingenieros cuya pasión es el campo y el mundo del motor, el motivo por el que estamos unidos.
En primer lugar nos gustaría deciros que somos un equipo apasionado que toma todas las decisiones desde el campo, donde nacen nuestros vinos hasta el restaurante, lugar donde se descorchan y se disfrutan. Os acompañaremos para haceros vivir una experiencia inolvidable.
La vida es demasiado corta para no saber apreciar el arte.
Raices
En 2005, nuestro hobby se sembró con la ilusión de crear un vino propio, un sueño pequeño nacido del amor por el campo y la naturaleza que nos rodea. Somos Pablo y Noelia, ambos ingenieros con alma de emprendedores, que sin ser enólogos ni expertos, emprendimos este camino con pasión y respeto profundo por la tierra.
Cada viña que cultivamos es un homenaje a la naturaleza; las cuidamos con esmero, revisando cada parra, con paciencia y dedicación, manteniendo viva la tradición familiar que nos guía.
Esta pasión por la elaboración nos impulsa a crear vinos únicos, vivos, llenos de carácter y alma. Con inquietud y perseverancia exploramos, experimentamos y descubrimos, apostando por vinos especiales. Porque para nosotros, esta aventura no ha hecho más que empezar desde 2022.
Biodiversidad
Todo crece a más de 1000 metros sobre el nivel del mar, en un paisaje único junto a la majestuosa Sierra Nevada, en 4 hectáreas. En terrenos de arcilla natural donde se esconde nuestra bodega-cueva.
Nuestro viñedo vive en un terroir singular, donde el suelo es nutrido por acuíferos subterráneos, regalando vida a la tierra. Y con temperaturas extremas que marcan el ritmo: inviernos que bajan bajo cero y veranos que superan los 40ºC, con contrastes térmicos de hasta veinte grados, un regalo para la vid que fortalece su madurez y acidez.
Cultivamos con respeto, sin químicos, cuidando cada parra con paciencia y dedicación. Aquí, cada uva lleva el alma de un terruño vivo, con la esencia pura que la naturaleza nos ofrece.
Cada botella, una historia
Más de ocho vinos diferentes nacen de diez variedades de uva. Desde la recuperada Torrontés, variedad autóctona de Granada, hasta la resistente Cinsault, uva foránea que ha encontrado en nuestro suelo su lugar.
Tenemos la certeza de que un gran vino se crea en la viña, por eso dedicamos mucho tiempo y atención a la selección de racimos, para apostar sin duda por la calidad de las uvas, traducida en vinos con un carácter único.
Nuestra elaboración es un proceso de prueba y error, sin modificaciones, inquietud y perseverancia, que da como resultado una gama tan diversa como vinos monovarietales, maceración carbónica, e incluso ediciones limitadas dedicadas a miembros de la familia, que reflejan la esencia y alma de Bodega Toral.
Esto es solo el comienzo… ¡Aún nos queda mucho por brindar juntos!
Serendipity
A veces, la vida te sorprende con algo mucho mejor de lo que andabas buscando.
Tuvimos una serendipia con la uva Torrontés, autóctona de Granada, casi olvidada desde que la filoxera arrasó los viñedos en 1870.
Luna de Abril
Cada mes de abril, cuando el cielo se despeja y la luna cambia, la última helada amenaza los brotes jóvenes de nuestros viñedos.
Conversando con antiguos agricultores de la zona fue como descubrimos el secreto: una poda tardía, que retrasa la brotación y protege la vida.
La Pastorcilla
La Pastorcilla es el apodo con el que todos conocían a la abuela de Pablo, madre de Pepe, y la protagonista de nuestra etiqueta, donde aparece recolectando uva… con 96 años.
Esta etiqueta nace para rendir homenaje a los abuelos, a quienes con amor y sabiduría nos enseñaron a mirar la tierra de otra manera. Ellos son nuestras raíces.
Atrapasueños
Atrapado en los sueños, libre en el viñedo.
Este vino toma su nombre del atrapasueños que adorna su etiqueta. Como su simbolismo sugiere, atrapa lo malo y deja fluir lo bueno… como esos días en los que soltamos el control para simplemente vivir.
Toral
Nuestro vino más clásico, el que lo empezó todo lleva el nombre de la bodega y el apellido de la familia de Pepe, como un homenaje al origen, a esa primera decisión que lo cambió todo.
Fue con él que comenzamos esta aventura.
Abuelolito
Tanto amor y emoción sentía Pablo por su abuelo Manuel Gómez, que pronto dejó de ser solo “el abuelo” para convertirse en el Abuelolito. Una gran persona, incansable y generosa, que dedicó su vida a la familia y a cuidar con devoción todo lo que la naturaleza le ofrecía.
Nos enseñó el respeto profundo por la vida: recogía aves heridas del bosque (en su mayoría rapaces como el búho real) y las cuidaba con paciencia y ternura, hasta que podían volver a volar libres.
De Mama
Por ella, por Susi, madre de Pablo.
De quien hemos aprendido la valentía, la fortaleza, y el coraje de volver a levantarnos una y otra vez. Por ella, que cada cumpleaños le sobran las tartas, los bizcochos y los dulces… pero nunca puede faltar su vino especial.
Guiño Dulce
Un homenaje dulce a la maravillosa Moscatel andaluza, pero desde nuestro enfoque más personal. Un guiño a lo inesperado.
Experiencias
A mil metros en la falda de Sierra Nevada superando sus gélidos inviernos y el tórrido verano del sur. A más de mil metros, 10 variedades de uvas y 8 vinos únicos.
Somos Pablo y Noelia, ambos ingenieros cuya pasión es el campo y el mundo del motor, el motivo por el que estamos unidos.
En primer lugar nos gustaría deciros que somos un equipo apasionado que toma todas las decisiones desde el campo, donde nacen nuestros vinos hasta el restaurante, lugar donde se descorchan y se disfrutan. Os acompañaremos para haceros vivir una experiencia inolvidable.